El título de este corto ensayo bien podría ser utilizado para recordar al maestro Víctor Hugo -escritor, poeta-dramaturgo, político e intelectual-, quien durante el siglo XIX, supo interpretar correctamente la realidad político social de la Europa de aquella época desde su Francia natal.
Pero no es ese precisamente el interés que me motiva al realizar el presente análisis, sino intentar representar mediante el oxímoron utilizado, la actualidad de la oposición en nuestro país.
La miserable oposición argentina
Ser un “miserable”, según el diccionario de la Real Academia Española equivale a encontrarse “abatido, sin valor ni fuerza”; adoptando “actitudes mezquinas” e inclusive “perverso, abyecto, canalla”.
A juzgar por las manifestaciones públicas a las que nos tiene acostumbrados la actual -aunque lleve casi ocho años, desde 2003- oposición, no existe lugar a dudas acerca de la exactitud del término escogido.
Han sido -ya no son solo eso, según intentaré demostrar más adelante- actitudes políticas miserables las oposiciones abyectas a las políticas públicas de gran contenido social que ha instalado el Gobierno Nacional desde que en el dos mil tres se hizo cargo el kirchnerismo. Le pese a quien le pese y le disguste a quien le disguste, los últimos tres turnos electorales -Catamarca, Chubut y Salta- así lo han demostrado: el pueblo argentino está conforme con el proceso de cambio político-social instaurado desde el 25 de mayo de 2.003.
Si la oposición argentina no fuese miserable, si no tuviese actitudes abyectas, sin dudas debería trabajar para que los logros alcanzados se transformen en verdaderas políticas de Estado, sin embargo, no es así, pues prima la mezquindad y motiva la excitación que produce el poder por el poder mismo.
Pero la referida actitud, no reconoce ideologías ni pasiones diferentes a las del actual Gobierno Nacional -es más, ni reconoce ideologías ni pasiones-, solo encuentra su motivación en la Obediencia Debida al verdadero jefe: el Contador Público Nacional Héctor Magnetto -ex CEO de Papel Prensa y actual CEO del Grupo Clarín-, quien según manifiestan varios periodistas se hacía llamar “Dios” y que en alguna oportunidad, luego de la entrega del canal estatal 13 al Grupo que lideraba, habría recibido el siguiente cuestionamiento de parte del ex Presidente Carlos Menem: “…entonces Usted quiere sentarse donde estoy yo…”, a lo que quien se creía “Dios” le habría respondido: “No. Ése es un cargo menor”.
Muchachos acostúmbrense
En su última mise-en-scène transmitida en directo por los medios pertenecientes al -cada vez más alicaído- arco opositor, el ex Presidente Eduardo Alberto Duhalde, entre otras cosas, acaba de manifestar: “Hemos hecho un papelón”; “Hasta el domingo pasado era una suerte de fenómeno y hoy me descalifican”; “Me atacan y maltratan porque no están acostumbrados a perder”. De acuerdo a estas declaraciones, el mensaje es claro: A PERDER, HAY QUE ACOSTUMBRARSE. LOS PAPELONES NO IMPORTAN, LO IMPORTANTE ES HACER RUIDO COMO SEA.
Sin lugar a dudas, al “Dios” Héctor, éstas declaraciones no le deben haber caído nada bien. Pero no son las únicas demostraciones del indiscutible camino que ha tomado la oposición en nuestro país hacia el seguro “abismo” de octubre de este año.
Comprando sombreros nuevos, mientras explota la pre-interna del “Peornismo Feudal” (PF)
Fiel a la conducta política que ha adoptado durante los últimos años, el Senador nacional por Salta Juan Carlos Romero (uno de los tres miembros de la Junta electoral del “Peornismo Feudal”, junto a Ramón Puerta y Adolfo Rodríguez Saá) decidió alejarse del sub-mundo político convulsionado por la pre-interna del sector en el que participa y adoptar una salida de tipo institucional refugiándose en Panamá hasta el 20 de abril integrando la comitiva de legisladores argentinos que participarán -junto a más de seiscientos colegas de todo el mundo- en la 124va Asamblea de la Unión Interparlamentaria (UIP). ¿Habrá conseguido un sombrero acorde al tamaño de su amigo Duhalde? Nadie lo sabe.
¿Y los Rodríguez? Entre el ¿Y, no “c….”?, el sambódromo y el ufódromo puntanos
¿Quén son eto?, se le podría escuchar decir al negro Álvarez. Y la respuesta sería que no se trata de la banda formada por los hermanos Calamaro, sino de la banda formada por los hermanitos Adolfo y Alberto.
Los puntanos han contribuido involuntariamente a la irritabilidad del “Dios Héctor” con declaraciones tales como las siguientes: “El llamado a elecciones del Peronismo Federal lo hizo la conducción que integran Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá, Juan Carlos Romero y el coordinador Ángel Torres. Solo ellos y nadie más que ellos podría alterar la fecha de la elección, lo cual sería intempestivo, fuera de lugar”, dijo Alberto Rodríguez Saá. Por su parte, “el Alberto”, dijo: "Las elecciones se hacen igual. Duhalde ha abandonado la cancha y ningún deportista abandona la competencia cuando es ganador. No existe en la historia”.
Das Neves -y das pena también…-
Otro que decidió llamarse a silencio luego del “papelón” (“Alcoyana-Alcoyana”, exclamaría Berugo Carámbula al relacionar este papelón de Das Neves y el mencionado de Duhalde y Rodríguez Saá). Sin dudas ese turno electoral ha sido el primer ejemplo de hacia dónde se dirigen éstos muchachos. No poder ser “toro” en rodeo propio minimiza totalmente las posibilidades de ser al menos “ternerito” en rodeo ajeno.
“Pinito” transformado en “figurón” reedita lo peor de la “colonización pedagógica”
Doloroso párrafo aparte merece el cineasta y político (cada vez más lo primero y menos lo segundo) Fernando “Pino” Solanas, quien luego de sus recientes declaraciones respecto a que: “Salta tiene una baja calidad de votos” sorprendentemente parece haberse transformado en un verdadero “figurón” según diría Arturo Jauretche, haciéndole el juego a la derecha más reaccionaria y antiperonista que existe actualmente en nuestro país.
Siendo así, “pinito” encajaría perfectamente en lo que describe Don Arturo como “figurón”: “Se trata de un círculo vicioso: el aparato de la colonización pedagógica elabora el personaje a través de un proceso en el que éste va haciendo carrera en el profesorado, en el periodismo, en las ciencias o en las letras, en la política, etc. Esta carrera es llevada al nivel de la opinión pública por la gran prensa que le va anotando los elementos de prestigio a través de una amplia publicidad. Que el individuo tenga méritos y calidades para la técnica en que se dice especializado, no es imprescindible. Si verdaderamente vale, mucho mejor. Pero si no hay uno capaz para el objetivo, el personaje se construye con cualquier farabute, porque lo que importa no es su técnica sino su servicio, y su servicio consiste en utilizar el prestigio que se le da para prestigiar lo que el aparato de la colonización sostiene, y aún más: para prestigiar el propio aparato” (extraído de “Los profetas del odio y La yapa -La colonización pedagógica-”).
Cabe preguntarse si tal vez sin darse cuenta -para ser caritativos en virtud de su trayectoria como cineasta- “pinito” se ha transformado en lo que J. J. Hernández Arregui denomina “el intelectual alienado”, o incluso, parafraseando a Roberto Arlt, en un “político de izquierda fracasado” (“Trágico destino el nuestro. Primero excomulgados por el Arzobispo, después anatematizados por el proletariado”)
Macri no se calla (Para desgracia de la oposición)
Como tituló acertadamente el diario Página 12, Mauricio “Freddy” Macri logró consenso, acerca que nadie quiere estar al lado suyo. Veamos algunos ejemplos: “Es un despropósito pensar que la lista de temas generales que sugiere Macri se trata de una propuesta programática en serio”, dijo Ricardo Alfonsín; “Lo mejor hubiera sido que antes de hacer una convocatoria a través de la prensa se hubiera llamado a los líderes de la oposición”, dijo Eduardo Alberto Duhalde; “…antes de dársela a la prensa se la debería haber dado a los demás”, dijo Felipe Solá. “…con el PRO hay un límite en el marco teórico y también en la práctica”, dijo Hermes Binner; “No tenemos ningún tipo de coincidencias con Macri en torno de la pobreza, el trabajo y el proyecto de país”, dijo Claudio Lozano. Entre los radicales -como no podía ser de otra manera-, los únicos que lo apoyaron fueron Cleto Cobos y Sanz. Ricardo Alfonsín se despegó diciendo que: “Hay ciertas cosas que Macri propone con las que hay que ser cuidadoso: ¿qué nos quiere decir con ‘Programa de blanqueo de la economía’? ¿Está hablando de otro blanqueo de capitales?”, “O cuando habla de ‘inversión en ferrocarriles’, ¿por qué hace énfasis en el Belgrano Cargas?”.
La prodigalidad de los miserables
Casi como un inevitable pasaje kafkiano, se presenta entonces la metamorfosis de la oposición argentina, que -como si fuese poco- ahora adopta una actitud de evidente prodigalidad económico-política (en esta construcción, el orden de los términos obedece a la importancia de cada uno). “Pródigo”, según el diccionario de la Real Academia Española, es aquel que desperdicia y consume su hacienda en gastos inútiles, sin medida ni razón. He aquí, la razón de la ya mencionada y segura irritabilidad del “Dios” Héctor. Lo que no se puede saber aún, es quienes serán los políticos opositores que -aún involuntariamente- aceptarán el destino de tener que representar a Gregor Samsa (el personaje de la novela de Franz Kafka que finalmente se transforma en una especie de cucaracha y muere olvidado en su habitación).
La prodigalidad como conducta que afecta el tejido económico familiar, encuentra su solución en el ámbito jurídico en la posibilidad de la declaración de inhabilitación mediante lo que se conoce como un “juicio de interdicción” a tenor del art. 1.052 bis del Código Civil, que claramente expresa: “Podrá inhabilitarse judicialmente: … 3° A quienes por la prodigalidad en los actos de administración y disposición de sus bienes expusiesen a su familia a la pérdida del patrimonio. Solo procederá en este caso la inhabilitación si la persona imputada tuviere cónyuge, ascendientes o descendientes y hubiere dilapidado una parte importante de su patrimonio. La acción para obtener esta inhabilitación sólo corresponderá al cónyuge, ascendientes y descendientes”. Por su parte, Manuel Ossorio en su Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales, dice que: “Interdicción” -Acción y efecto de interdecir, vedar o prohibir es, pues, la situación en que se encuentran las personas que han sido incapacitadas para la realización de todos o de algunos actos de la vida civil: dementes, pródigos, quebrados y condenados a ciertas penas, si bien, con respecto a estos últimos, la expresión corriente es inhabilitación, que puede también alcanzar a la privación de derechos políticos. Únicamente por decisión judicial puede ser sujeta a interdicción una persona”.
En esta línea de pensamiento, sin dudas que el “Dios” Héctor cumple acabadamente el requisito formal de “sujeto activo” que exige la ley argentina para solicitar la interdicción de los mencionados miserables pródigos políticos, pero nadie sabe si será esta su actitud.
El “Dios” Héctor ante la disyuntiva de la misericordia de la parábola del hijo pródigo o la solicitud de interdicción
“Pero el padre dijo a sus siervos: Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado”.
El interrogante entonces es saber si ante lo acontecido, el “Dios” Héctor adoptará la actitud de aquel “padre misericordioso” de la parábola y perdonará a sus hijos pródigos que malgastaron tanto esfuerzo mediático y económico o será más racional y expresará: “Yo os interdigo”, y les soltará la mano hacia el seguro abismo de octubre. Yo ya tengo mi respuesta.
domingo, 17 de abril de 2011
“LES MISÉRABLES PRODIGUES” -LOS MISERABLES PRÓDIGOS- (por EMILIANO VILLAZÓN)
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